lunes, 29 de abril de 2013

África a bolígrafo

La exposición tiene una finalidad solidaria.
Los fondos obtenidos de la venta de las obras están destinados a los proyectos que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios mantiene en las diferentes obras socio-asistenciales de África.

miércoles, 27 de marzo de 2013

THARAVAD. VELLOOR (Kerala-India)

 
El pasado día 23 de marzo de 2013 en el Centro San Juan de Dios de Velloor se bendijo e inauguró una nueva Unidad residencial para personas mayores con discapacidad intelectual, llamada Tharavad. Un nombre tradicional de la región del Kerala que hace referencia a la vida y a la convivencia familiar con los padres y abuelos formando una gran familia.

Este es el sentido que se le quiere dar a esta nueva Unidad que seguramente es una iniciativa pionera en la región. Se trata de una residencia para acoger personas mayores con retraso mental que puedan ver asegurada su atención en las etapas últimas de la vida. Un proyecto que quiere ofrecer a estas personas un estilo de vida familiar, por tanto un hogar, una asistencia en todas sus necesidades y una familia que les acoge, les cuida y sobre todo les quiere: la Familia Hospitalaria de San Juan de Dios de Velloor y concretamente de la Unidad Tharavad. Por supuesto en ella también tienen cabida los propios familiares de las personas asistidas que se preocupan de ellas y les visitan.

Es una Unidad plenamente identificada con el carisma y la misión de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, fruto de la creatividad en la respuesta que la Orden quiere dar ante las necesidades de las personas enfermas y necesitadas en esta ciudad y región de la India, además de dedicarse a los niños y jóvenes, ahora se da un paso más para la acogida de las personas mayores, ampliando la misión del Centro con coherencia y sentido, y dando una respuesta adecuada a una necesidad real y poco cubierta.
 

DOS NUEVAS ESTRUCTURAS HOSPITALARIAS EN KATTAPPANA (Kerala-India)


El pasado día 21 de marzo de 2013 se han bendecido e inaugurado dos proyectos que forman parte del corazón de la misión de la Orden y de la Iglesia.
Uno dedicado a los pobres, especialmente a los ancianos aunque también a un grupo de niños. Es el Eustachius Kugler Pratheeksha Bhavan. La Casa de la Esperanza, con una capacidad para 200 ancianos y 50 niños. En él se ofrecerán diversos servicios asistenciales y sociales de acuerdo a las necesidades de las personas atendidas.

Se trata de un proyecto que ha sido nuclear en el Centro, desde su fundación y que era necesario modernizar y adaptar a las nuevas necesidades. San Juan de Dios y el Hno. Fortunatus Thanhäuser (pionero de la presencia dela Orden en la India)  estarán contentos en este momento, porque estas instalaciones permitirán seguir sirviendo a los pobres, ancianos y niños, tal y como ellos mismos hicieron. Y todo por amor de Dios.
El otro Centro que se ha bendecido e inaugurado es Fortunatus Mental Health Centre. Un sueño del Hno. Fortunatus que hoy se hace realidad y que lleva su propio nombre. Se trata de un Centro de salud mental con una capacidad para 50 personas con problemas de salud mental.

Se trata de un proyecto con una visión moderna y actual de la asistencia en salud mental. Tiene prevista la asistencia en hospitalización, pero también la asistencia ambulatoria, así como el trabajo en la comunidad (en el territorio) especialmente para la prevención y la promoción de la salud mental, para lo cual se han previsto programas de formación así como de capacitación para enfermeros/as de salud mental etc. Verdaderamente un sueño que seguro hará mucho bien.
Sin ninguna duda los tres grupos a los que van dirigidas estas nuevas obras: Ancianos, niños y los enfermos mentales forman parte del grupo de personas vulnerables, de los preferidos por Dios, y muy en el corazón y acción de nuestro servicio de Hospitalidad.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Saint John of God Fundraising Alliance

 
El pasado viernes 15 de febrero,  en la sede de la Curia General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, se ha celebrado la primera reunión del nuevo sexenio de la St. John of God Fundraising Alliance, en la que han participado AFMAL junto con Juan Ciudad ONGD, la Fundaçao Sao Joao de Deus y St. John of God Development Company, con la coordinación  de la Oficina de Misiones y Cooperación Internacional (UMICOI) de la Curia General.
 
Las ONG, Fundaciones y Asociaciones de la Orden participantes han expresado su satisfacción por el desarrollo del Encuentro realizado en Granada el pasado mes de septiembre, donde se ha manifestado unitariamente la necesidad de trabajar juntos, a pesar de la diferente tipo de estructuras  asociativas, y no obstante a mantener cada una su propia autonomía, continuar haciendo el bien a las personas más necesidades del sur del mundo.
Del encuentro ha surgido la necesidad de seguir trabajando compartiendo sinergias de cada de una de las asociaciones para mejor canalizar los fondos, con la posibilidad de reforzar el esfuerzo común incluso a través de proyectos cofinanciados, siempre con la intención de hacer posible crecer las obras asistenciales, incluso en este periodo de crisis económica. 
El Director del UMICOI Hno Moisés Martín Boscá, después del video al inicio del encuentro: “Anda, Levántate y anda” con el cual se exhorta a andar el propio camino, a dejar el miedo y no perder nunca la esperanza, ha presentado a los Hnos.  Pascal Ahodegnon y Giampietro Luzzato  como nuevos componentes de la Oficina de Misiones y Cooperación Internacional, y posteriormente ha  dado a conocer  la campaña  promovida por la Curia Generalicia para el 2013: la construcción de un centro comunitario de salud en Accra – Ghana.
Durante el encuentro se ha hecho presente también el Hno. Jesus Etayo, nuevo Superior General elegido en el último Capítulo General realizado en Fátima (Portugal), quien ha agradecido a las organizaciones presentes el trabajo que realizan y reconoce y valora la Alianza como un adecuado instrumento para seguir haciendo el bien al estilo del carisma de San Juan de Dios unidos a toda la familia hospitalaria.  
Por turno todos los representantes de las organizaciones han dado a conocer sus proyectos, aquellos realizados en 2012 y las nuevas propuestas que tienen para el año en curso.
Terminamos el encuentro con un hasta la vista en Irlanda, en septiembre; y haciendo propia, como cometido de la Alianza, la expresión en lengua de los bantús: UBUNTU. Tal expresión invita a sostenerse y ayudarse  recíprocamente, a tomar conciencia  no solo de los propios derechos , sino también de los propios deberes.

"yo soy eso que soy, en virtud de eso que todos somos”.

jueves, 7 de febrero de 2013

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y su compromiso por una SALUD MENTAL PARA TODOS, en Piura, Perú


Cerca de cien profesionales socio sanitarios asisten en Palencia a una jornada sobre el Proyecto de Psiquiatría Transcultural que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios está realizando en su centro de Piura, en Perú.

 En el transcurso de dicha jornada ha intervenido Tomás Alacid, cooperante de Juan Ciudad ONGD en Perú y responsable del proyecto “Salud Mental para Todos”, en el Centro de Reposo de San Juan de Dios en Piura (Perú), que ha explicado a un numeroso aforo de expertos la problemática con la que trabaja en su día a día, y el drama al que se enfrentan en esta región las personas que sufren algún trastorno mental.

Este proyecto ofrece la oportunidad a profesionales de realizar voluntariado internacional en distintos países empobrecidos para promocionar la salud mental a través de los centros y hospitales de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Atendemos a personas con la mismas enfermedades que aquí, pero en una realidad radicalmente diferente, donde la pobreza es extrema”, afirmó Tomás Alacid, en esta jornada donde participan cerca de 100 psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, así como representantes de las administraciones locales y regionales con el objetivo conocer los retos de la salud mental en el departamento de Piura, una región muy castigada por la pobreza, la violencia sexual y el alcoholismo.

El Centro de Reposo de San Juan de Dios en Piura atiende a personas con enfermedad mental, pero no tiene capacidad para atender la enorme demanda que existe en la región, ya que hacen falta profesionales y la medicación es muy cara para la mayoría de las familias, que vive en algunos casos con 20 euros al mes.

Los trastornos mentales afectan a personas de todas las edades y condición social, pero se agrava en aquellos lugares donde la violencia y la escasez de recursos son cotidianas, provocando incluso el suicidio de adolescentes en algunos municipios en los que se está implantando atención socio sanitaria gracias a dispositivos de atención comunitaria en salud mental en el departamento de Piura.

OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS - ESPAÑA
 OMPress. 7de febrero de 2013 -
Año VIII  N°. 1440

 

martes, 15 de enero de 2013

¿Recortes en desarrollo humano?




No bajemos la ayuda a los países pobres.

Luchemos contra el fraude y tasemos los negocios financieros

Cuesta creer que la recuperación de la economía española tenga que pasar, entre otras cosas, por recortar la inversión en colectivos especialmente vulnerables: las personas dependientes, los jubilados, que verán congeladas sus pensiones, y las mujeres que van a dar a luz, con las que había un compromiso. No parece que ninguno de ellos sea responsable de la crisis económica, ni tampoco de otras crisis que oscurecen el horizonte, y justamente para ellos, por su especial vulnerabilidad, el recorte es a todas luces dramático. Es en estos casos cuando se hace patente que hay ciudadanos de primera y de segunda, y que los de segunda están en permanente situación de riesgo, un riesgo que no sólo se corre, sino que se transforma en amarga realidad.
 
Pero falta un cuarto colectivo, que ni siquiera parece contar por su lejanía, el de las personas que viven en países en desarrollo. El recorte asciende en este caso a 800 millones entre 2010 y 2011, lo cual supone un buen pico de la ayuda al desarrollo de estos dos años. Son gentes que no votan en nuestro país, claro está, y podría pensarse que para la mayoría de nosotros representan una difusa nebulosa, porque ojos que no ven, corazón que no siente.
 Si no nos preocupan de verdad las personas dependientes de nuestro entorno, parece que menos aún nos van a preocupar las de países lejanos, por mucho que andemos un día tras otro mentando la globalización.
 Lo bien cierto es que a cuenta de la crisis se retrasa todavía más el propósito de alcanzar los célebres Objetivos de Desarrollo del Milenio, que proclamó en 2000 la Asamblea General de Naciones Unidas, contando con los líderes mundiales de 189 países, objetivos cuyo cumplimiento se preveía inicialmente en 2015. Realmente, no pueden ser más básicos, calificarlos  de  modestos  es  poco:  erradicar  la  pobreza  extrema  y  el  hambre,  lograr  la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre géneros y el empoderamiento de la mujer, reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.
 ¿Puede pedirse menos en materia de justicia? Pues los recortes por la crisis de distintos países y del nivel global retrasan su cumplimiento no a una fecha por lejana que sea, sino ad calendas graecas, teniendo en cuenta que los griegos no tenían calendas.
Podría pensarse que las gentes de los países en desarrollo no son ciudadanos españoles, y que son "los nuestros" los que tienen prioridad, más aún en tiempos de recortes. Daríamos entonces la razón a ciertos neurocientíficos, según los cuales, el desinterés por los lejanos tiene bases cerebrales, porque llevamos acuñados unos códigos, producto de la evolución, que se fueron formando en la época de los cazadores-recolectores, cuando las gentes formaban pequeñas tribus y se veían obligadas para sobrevivir a estrechar lazos con los demás miembros y a rechazar con agresividad a los lejanos, a los diferentes, a los extraños.
 Si así fueran las cosas, llevaríamos esa disposición incorporada y por eso nos resulta difícil acoger al diferente, sentir preocupación por el lejano. Sería esa entonces una de las razones por las que la ayuda al desarrollo suena a música celestial, a discurso edulcorado para los buenos tiempos.
 Sólo que para las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo yo me las subo. La ayuda al desarrollo humano es vital para los países más pobres de la tierra, para sus gentes la cuestión es de vida o muerte. Sin ayuda externa no pueden ni siquiera poner el pie en el primer peldaño que lleva a salir de la pobreza extrema. No se puede, pues, retroceder un ápice: erradicar el hambre y la pobreza extrema es, en realidad, un "Deber Ya" de la humanidad, y no un simple "Objetivo del Milenio". No hay recortes que valgan.
 Cosa que, al parecer, ha percibido buena parte de la ciudadanía española que, según las encuestas, se ha puesto por montera el código pueblerino de los cazadores-recolectores y ha respondido a los encuestadores que recortes en desarrollo, no.
 Por si faltara poco, nobleza obliga, y la presidencia de la Unión Europea debería llevar aparejado un plus de ejemplaridad, especialmente relevante en temas de desarrollo humano, que afectan a los más desprotegidos.
Ciertamente, la salida de la crisis vendrá de reformas estructurales y sobre todo de cambio en los modelos de vida, apostando por la transparencia, la profesionalidad, la generación de confianza y de amistad cívica.
Pero, en lo que afecta a reducir gastos, podría muy bien prescindirse de asesores, ministerios, direcciones generales y un buen número de cargos superfluos, poner tasas a las transacciones financieras, mirar con lupa fraudes y corrupciones, y sobre todo no invertir lo recaudado en todo aquello que lleva a conseguir votos, aunque sea estéril o incluso esté contraindicado. Pero reducir la ayuda al desarrollo humano es radicalmente inadmisible.
El País, 30-052010
   Adela Cortina
es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
                                                                                                                      y directora de la Fundación ÉTNOR